La mucosa de los labios es delicada y fina, ya que no contiene capa protectora como la piel, es por esta razón es que los labios se deshidratan más fácilmente, se secan y se agrietan con frecuencia, a continuación, te mostramos algunos concejos que puedes seguir.
- No humedecer los labios con la lengua, esto no es un método de humectación, la saliva elimina la capa protectora que nuestros labios producen naturalmente, y se partirán aún más.
- No arranques las pieles muertas, están pieles dan un mal aspecto a nuestros labios, pero muchas veces al arrancarlas, dejamos la piel de los labios expuestas a infecciones y ardor en ellos. Lo mejor es al momento de bañarte con el agua tibia, ablandar el pellejo y tratar de quitarlo con un exfoliante o un cepillo suave, y al terminar humectar nuestros labios con una crema de cacao o rica en vitamina A.
- Evita la perdida de hidratación, utilizando un bálsamo específico para labios que proporcione una malla protectora que limite la evaporación y favorezca la hidratación, es importante traer el bálsamo y aplicarlo en cualquier momento que sientas secos tus labios.
Para tener los labios en estado óptimo debes limitar la sequedad provocada tanto por factores externos como internos, por lo que también debes hidratarte desde el "interior", bebiendo agua regularmente. Con un estilo de vida saludable conseguirás unos labios más bonitos, así que cuida tu dieta, evita la exposición a las inclemencias del tiempo y haz ejercicio.