La piel en los bebés

Oct 03, 22

La piel del bebé en sus primeros días es muy delicada, es de un 40% a un 60% por ciento más fina que la de un adulto y, por tanto, es más permeable a muchas sustancias, que pueden resultar tóxicas.

Esta delgada capa de piel también es propensa a la pérdida de calor y de agua, especialmente en los recién nacidos y en los prematuros. El recién nacido aún no ha desarrollado suficientes mecanismos defensivos porque sus glándulas sebáceas son escasas y el desarrollo del sistema inmune (de defensa) es inmaduro todavía.

¿Cómo prevenir la piel seca? ¿Qué crema es la mejor para el cuidado del cuerpo? ¿Qué zonas del cuerpo del bebé necesitan especial cuidado?

Debemos de tomar en cuenta los cuidados básicos de limpieza

  • El baño del bebé y siempre tener presente que debemos tener una adecuada temperatura del agua, ni fría ni caliente, sino a la temperatura de su cuerpo. Es habitual tocar el agua con el codo o con la parte interna de la muñeca, para saber si está a una temperatura adecuada para bañar al bebé.
  • Secarlo con una toalla de algodón limpia, lo mejor es sacar al pequeño envuelto en la toalla de algodón lavada sin detergentes abrasivos ni suavizantes. Debemos secarlo muy suavemente, sin frotar y poniendo atención a las partes del cuerpo que tengan pliegues donde se podría quedar humedad.
  • El pañal, hay niños que toleran los pañales habituales, pero otros sufren alergias e irritaciones simplemente por el contacto con los productos químicos que contienen y en estos casos es aconsejable optar por pañales desechables de fibras orgánicas o por los lavables de tela.
    Si le queremos aplicar cremas o aceites, deben ser naturales y especiales para la piel del bebé, y no ponerlas en exceso.
  • La leche que toma el bebe chorrea, especialmente si toma biberón. Esa leche en su carita o su cuello también puede producir irritaciones, por lo que es mejor limpiar la zona con una gasa húmeda. Dejarle la carita sucia puede ser causa de una erupción y es mejor prevenirlo.

Con estos cuidados básicos podemos prevenir irritaciones y cuidar adecuadamente la delicada piel de nuestro bebé, ya que esta es la primera defensa contra las agresiones e infecciones, y tenerla en buenas condiciones es imprescindible para proporcionarle el necesario bienestar.