La alopecia es una afección que se caracteriza por una disminución parcial o general de la densidad del pelo, que puede ser localizada o generalizada, temporal o definitiva, y cuyo origen se debe a distintas causas. Esta puede ser congénita o adquirida.
Alopecia Androgénica o calvicie común.
Consiste en la pérdida del cabello del cuero cabelludo de forma progresiva. Es la causa más frecuente de caída de pelo, y mientras se trata de un proceso fisiológico en los varones a partir de cierta edad, es muy raro en las mujeres (alopecia androgénica femenina). Este tipo de alopecia es causado por diferentes factores, tanto genéticos como hormonales.
Alopecia Areata.
Es una forma de alopecia no cicatrizal, de tipo autoinmune, que se caracteriza por la caída de pelo de forma localizada o generalizada. Puede aparecer a cualquier edad y en ambos sexos, siendo más común en la infancia y adolescencia. La enfermedad puede ser causada por varios factores autoinmunes o psicológicos, que intervienen sobre una base genética. La presencia de esta alopecia está relacionada con factores infecciosos, endocrinos, genéticos, psicológicos, y otras causas como irritaciones oculares o dentales, y traumatismos en la cabeza. Los pacientes suelen presentar una o varias placas alopécicas ovaladas o redondas, de 2 a 5 cm de diámetro, localizadas en el cuero cabelludo, barba o cejas. En el interior de estas placas la piel mantiene los orificios foliculares, pero sin pelo. Y lo más importante, tratándola adecuadamente con un Médico Dermatólogo es reversible.